La muerte del bogavante
23-10-2005 02:07:41
Hay una cosa en mi trabajo que me pone los pelos de punta, que no me gusta hacer y que hago realmente a disgusto.
A ver, hay un tipo de plato que es arroz con bogavante y que particularmente no me gusta, pero que tiene mucho éxito.
Para empezar, el bogavante es un bicho repugnante en apariencia, voraz hasta el extremo y (a mi gusto) bastante insípido. En América lo llaman lobster (los de habla ingesa, of course). En realidad es como una langosta, pero mucho más pequeño y menos sabroso, aunque los de origen gallego sean realmente buenos.
Aclarado esto, decir que su muerte es atroz. El bicho es un depredador cruel, pero su muerte es espantosa.
Normalmente llegan vivos al trabajo y allí los preparamos para que sean ingeridos por los clientes y clientas (a ellas les gusta más, curiosamente).
Se puede preparar de la forma clásica, esto es, enteros cocidos en agua vivos, que ya de por si es un putadón. Pero nosotros, al prepararlo en arroz los matamos antes de ponerlo a cocer en el arroz.
Se toma el bogavante. Él nota que hay peligro y comienza a mover todas sus patas y la grandes pinzas que posee, pero no puede hacer uso de ellas porque están sujetas por sendos elásticos. Acto seguido lo ponemos encima de una tabla estiradito. Se le sujeta con la mano izquierda, por la cabeza. Con la mano derecha se coloca la punta de la media luna (cuchillo gigante con forma de media luna) en la junta de la cabeza con el resto del cuerpo (es una animal que la mitad es cabeza). Se le propina un golpe seco a la media luna, que atraviesa el animal. Acto seguido se hace pasar el filo dela media luna por todo el lomo del bogavante partiendo este en dos. El bogavante sigue vivo y arquea la cola con el primer golpe de cuchillo y luego, tras un terrible crujido de su caparazón, comienza a mover todas sus patas.
Le damos la vuelta, esto es, le ponemos mirando para la derecha. Colocamos el cuchillo en posición y CRRRRRAAACKKK, partío en dos, longitudinalmente también, lo que resta de cabeza.
Se abre en dos mitades longitudinales y al descubierto quedan todos los sesos y demás extraños elemenos que el bicho guarda en su enorme cabezota.
Aún se mueve y continúa un frenético movimiento de patas y mandíbulas. Las pinzas deben continuar sujetas por las gomas porque si no nos pillaría con ellas. Es entonces cuando llega una parte realmente desagradable, también.Hay que sacarle una parte del cerebro de color azul, porque por lo visto amarga mucho Y EL BICHO AÚN ESTÁ VIVO.
Se le extrae esa parte azul, viscosa, goteante.
Aún se mueve.
Se guarda en la cámara frigorífica.
A veces, cuando los ponemos en el arroz, siguen moviendo sus patas.
Yo siempre recuerdo la canción de B52's "Rock Lobster", con lo que me gustaba esa canción
A ver, hay un tipo de plato que es arroz con bogavante y que particularmente no me gusta, pero que tiene mucho éxito.
Para empezar, el bogavante es un bicho repugnante en apariencia, voraz hasta el extremo y (a mi gusto) bastante insípido. En América lo llaman lobster (los de habla ingesa, of course). En realidad es como una langosta, pero mucho más pequeño y menos sabroso, aunque los de origen gallego sean realmente buenos.
Aclarado esto, decir que su muerte es atroz. El bicho es un depredador cruel, pero su muerte es espantosa.
Normalmente llegan vivos al trabajo y allí los preparamos para que sean ingeridos por los clientes y clientas (a ellas les gusta más, curiosamente).
Se puede preparar de la forma clásica, esto es, enteros cocidos en agua vivos, que ya de por si es un putadón. Pero nosotros, al prepararlo en arroz los matamos antes de ponerlo a cocer en el arroz.
Se toma el bogavante. Él nota que hay peligro y comienza a mover todas sus patas y la grandes pinzas que posee, pero no puede hacer uso de ellas porque están sujetas por sendos elásticos. Acto seguido lo ponemos encima de una tabla estiradito. Se le sujeta con la mano izquierda, por la cabeza. Con la mano derecha se coloca la punta de la media luna (cuchillo gigante con forma de media luna) en la junta de la cabeza con el resto del cuerpo (es una animal que la mitad es cabeza). Se le propina un golpe seco a la media luna, que atraviesa el animal. Acto seguido se hace pasar el filo dela media luna por todo el lomo del bogavante partiendo este en dos. El bogavante sigue vivo y arquea la cola con el primer golpe de cuchillo y luego, tras un terrible crujido de su caparazón, comienza a mover todas sus patas.
Le damos la vuelta, esto es, le ponemos mirando para la derecha. Colocamos el cuchillo en posición y CRRRRRAAACKKK, partío en dos, longitudinalmente también, lo que resta de cabeza.
Se abre en dos mitades longitudinales y al descubierto quedan todos los sesos y demás extraños elemenos que el bicho guarda en su enorme cabezota.
Aún se mueve y continúa un frenético movimiento de patas y mandíbulas. Las pinzas deben continuar sujetas por las gomas porque si no nos pillaría con ellas. Es entonces cuando llega una parte realmente desagradable, también.Hay que sacarle una parte del cerebro de color azul, porque por lo visto amarga mucho Y EL BICHO AÚN ESTÁ VIVO.
Se le extrae esa parte azul, viscosa, goteante.
Aún se mueve.
Se guarda en la cámara frigorífica.
A veces, cuando los ponemos en el arroz, siguen moviendo sus patas.
Yo siempre recuerdo la canción de B52's "Rock Lobster", con lo que me gustaba esa canción
Categoría: Como la vida misma 2 Comentario(s) & 0 Referencia(s)
Referencias
Comentarios
Comentario hecho por JULIET, el día 25-10-2005 15:29:11h.
Comentario hecho por Brisa, el día 29-10-2005 11:29:27h.
Añadir un Comentario



Buscador de blogs español






GeoBitácoras:
Hecho con